Articles on Bienestar digital y menores
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Un acceso precoz a contenido pornográfico, y su uso excesivo en la adolescencia, puede tener consecuencias físicas y mentales.
Un estudio identifica seis tipos de usuarios de móvil en función de cómo lo utilizan, con diferentes implicaciones en el bienestar psicológico.
¿Cuándo el abuso de pantallas se convierte en un trastorno mental?
El periodismo de instituto no está obsoleto, pero sí el medio de comunicación por el que se transmite. Cómo continuar haciendo periodismo de calidad, adaptándose a los nuevos perfiles de público.
Los jóvenes se informan sobre lo que sucede en el mundo cada vez más a través de las redes sociales. Depender de estos algoritmos aumenta la desinformación y radicalización.
Una consecuencia negativa del uso de pantallas es, entre otras, que afecta al tiempo que los niños dedican a dormir, que parece haberse reducido en el último siglo.
En estos momentos existe una inquietud social por la salud mental de los menores más que justificada. ¿Tiene algo que ver la tecnología con su situación?
El riesgo de ciberacoso disminuye significativamente en el caso de los adolescentes que usan moderadamente internet y que cuentan con el afecto de padres y amigos.
Tik Tok triunfa entre los más jóvenes pero es la red social que más atrapa nuestra atención. ¿Cómo lo hace y qué efectos tiene en el bienestar de los menores?
Muchas familias se ven presionadas para regalar teléfonos inteligentes a sus hijos de 11, 12 o 13 años, sin saber a lo que se enfrentarán o cómo prepararse.
El muy comentado y criticado libro del experto sobre los efectos de la tecnología en la salud mental consigue mucho más que analizar este fenómeno.
El fenómeno llamado “switching digital” solo produce un bucle de insatisfacción y tedio creciente.
Los niños no aprenden a socializar solamente a través de su entorno real. Los contenidos digitales son tan abundantes, inmediatos y sin filtros que rompen el proceso natural de comprensión del mundo.
Si dejamos que los niños y adolescentes dispongan de dispositivos digitales antes de que hayan adquirido la madurez suficiente para regular sus impulsos, estaremos provocando que su atención se disperse.
En educación no hay recetas mágicas, pero los estudios sobre el efecto de las pantallas indican que cuanto más tarde se empiecen a usar mejor. Una de las las principales razones tiene que ver con la salud mental.














