Articles on rendimiento académico
Displaying 21 - 33 of 33 articles
Selección de artículos sobre abadono escolar, cifras, causas y soluciones.
Mandar tareas para casa puede ser útil y favorecer el aprendizaje y el rendimiento. Pero a medida que avanzan en su carrera académica, los alumnos empiezan a aburrirse y sentirse menos implicados.
El debate sobre si es eficaz o no buscar la motivación a través del refuerzo positivo no tiene en cuenta que en el rendimiento de los estudiantes influyen muchos factores externos e internos.
Los jóvenes usan el móvil unas seis horas al día. Es importante que aprendan a evaluar cómo y para qué lo hacen. Que sean ellos los que lo controlen, y no a la inversa, evitará caer en la procrastinación.
El temido salto a secundaria en primero de la ESO y la cantidad de asignaturas de tercero, hacen que estos cursos sean especialmente temidos. ¿Está justificado?
Kumon, Doman, Tomatis o Pomodoro: diferentes métodos, terapias o estrategias con nombre propio con poca base científica prometen mejorar la capacidad de atención o intelectual de los niños.
Ser mujer, vivir en condiciones de hacinamiento, trabajar o cuidar de otros familiares, tener una madre que terminó estudios secundarios o acceso a internet determinan los resultados de las pruebas.
Comparando y analizando datos del informe PISA se puede percibir una influencia positiva del desayuno en el rendimiento de matemáticas y ciencias.
Tener buen rendimiento académico puede estar asociado a una serie de rasgos de personalidad que también aparecen con más frecuencia en los estudiantes que sufren más estrés.
El rendimiento académico no empeora por combinar los estudios con el trabajo. Pero quienes lo hacen perciben en mayor medida la falta de tiempo como una dificultad significativa para superar el curso.
El lenguaje y razonamiento matemático se empieza a construir en etapas muy tempranas del desarrollo. Los niños que asisten a Educación Infantil tienen mejor base para todo su futuro académico.
Existen sesgos en las calificaciones finales de los exámenes por parte de los evaluadores. Los estudios demuestran la existencia de claras diferencias entre las puntuaciones de los evaluadores que calificaban un mismo ejercicio.
Muchas universidades han creado líneas específicas para analizar cuáles son las causas que llevan a un 30% de los alumnos a dejar sus estudios. Solo un cambio institucional y social puede acabar con esta tendencia.












