Articles on lectura
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Cantidad no es calidad, mucho menos en lectura. La comprensión lectora no es lo mismo que el hábito lector o la agilidad con la que leemos.
Los últimos datos apuntan a una tendencia de deterioro del rendimiento lector, especialmente clara durante la última década.
¿Por qué una pila de libros sin leer no resulta estresante, mientras que una pila de correos electrónicos sin leer sí lo es?
Que las vacaciones son la época perfecta para reencontrarse con la lectura por placer se da por hecho. Pero… ¿qué elegir? Hemos preguntado a ocho expertos y estas son sus recomendaciones.
La lectura implica una curiosidad que determina qué queremos aprender, aunque el tema o el enfoque no encajen con nuestras ideas previas.
La saturación informativa y la polarización fomentan lecturas rápidas y reactivas y dificultan dificultan la comprensión.
Cuantas más palabras sabemos, mejor entendemos lo que leemos. Pero no es solo una cuestión de cantidad: la clave está en la calidad. ¿Cómo podemos ampliarlo de forma sistemática y profunda?
El uso y “compresión” de palabras que no existen revela interesantes claves sobre cómo funciona el cerebro y cómo adquirimos los significados emocionales a partir de estímulos visuales en la lectura.
Los cimientos para aprender a leer y escribir se pueden asentar a partir de los dos años con juegos y actividades muy sencillas.
Durante el siglo XIX, algunas prácticas en torno a la lectura se consideraban peligrosas para las mujeres.
Cuando leemos, los movimientos de nuestros ojos pueden dar información muy valiosa sobre nuestra capacidad de comprender.
La dislexia es una dificultad para leer bien que puede ser más o menos acusada. Una enseñanza adecuada en los primeros años de alfabetización puede suponer un gran beneficio.
¿Es lo mismo leer ‘La Celestina’ en una versión adaptada que en la original? Todo depende en lo que buscamos con la lectura de esta obra.
Leer cambia así las estructuras cerebrales.
Enseñar a leer es también enseñar a disfrutar y entender la literatura, y esto se consigue desde primaria con el ejemplo y propuestas bien seleccionadas.
Cuando enseñamos a escribir podemos enseñar a escribir con un sentido, con un objetivo y un estilo, incluso mucho antes de que los escolares puedan hacerlo solos.
Los clásicos se leen en el colegio pero se aprecian mejor con el paso del tiempo. La experiencia, las vivencias personales y las conexiones intelectuales permiten reconocer su sentido y significado.
Escribir no parece demasiado difícil. Solo necesitamos una idea relevante, usar las palabras precisas y ordenarlas. Pero si queremos conectar con los públicos, debemos ir un poco más allá.
Enfrascarse en un libro pone a trabajar a múltiples áreas de nuestro cerebro, con efectos positivos en nuestra salud cognitiva y emocional.
¿Cómo ayudar a los escolares con dislexia a desarrollar su potencial? Algunas pautas sencillas pueden marcar una diferencia importante.



















