Articles on educación socioemocional
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Expulsar de clase al alumnado disruptivo aísla pero no educa, y la evidencia científica muestra que la mediación y la educación emocional ofrecen alternativas mucho más eficaces.
Es importante que el alumno perciba que puede confiar en su profesor o profesora para evitar el acoso o sobrellevar sus consecuencias.
La salud sexual es clave en el bienestar psicológico, y se cimenta en una educación adecuada a cada etapa y estructurada a lo largo de primaria y secundaria.
En vez de evitar los conflictos o tratar de ganarlos a toda costa, enseñar a escuchar, a empatizar, a buscar acuerdos, etc. nos hace crecer personal y socialmente.
Existen otras maneras de dar clases de Educación Física para ayudar a los adolescentes a desarrollar una relación positiva con sus cuerpos desde la pedagogía sensible y los relatos de vida.
La presencia constante de un docente sensible y comprometido puede marcar un antes y un después en la vida de un niño.
La educación socioemocional promueve el equilibrio mental ayuda a conocerse a uno mismo y tener relaciones más satisfactorias, incrementa el rendimiento escolar, la motivación y el clima de aula.
¿Qué es la educación emocional, y qué dicen las leyes y decretos de educación sobre cómo y cuándo incorporarla al currículo?
La inteligencia emocional es tanto o más importante que la cognitiva para un desarrollo académico y psicológico sano: además, se puede aprender y mejorar desde la infancia.
Los mensajes que lanzan los profesores en el aula pueden tener un papel determinante a la hora implicar al alumnado en las tareas escolares. Por norma, funciona mejor dar mensajes que resaltan los beneficios de hacerlas, como “Si estudias, disfrutarás de esta asignatura”.
Los problemas de salud mental comienzan con una pobre capacidad de adaptación al entorno. Algo que se puede incorporar al curriculum de manera orgánica.
Los preocupantes datos mundiales sobre salud mental y bienestar psíquico de niños y adolescentes apuntan a una necesidad de incorporar la educación socioemocional al currículo de manera rigurosa.
Ni controlarlas ni reprimirlas: las emociones han de gestionarse para un desarrollo adecuado. Cuando un niño llora, no hay que decirle que se calle, sino ayudarle a entender y comunicar lo que siente.
Los problemas psicológicos aumentan en la infancia y la adolescencia, y los colegios e institutos son los mejores lugares donde detectarlos. Hacen falta más profesionales ahora que los menores son más vulnerables.













