Articles on plásticos
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El vertido de los pélets, las cumbres sobre cambio climático y plásticos y las causas y catastróficas consecuencias de la dana han marcado este año que despedimos.
Convertir los residuos plásticos en productos útiles de alto valor añadido a través del ‘upcycling’ supondría un gran avance, tanto económico como en términos de sostenibilidad y circularidad.
Los microplásticos se acumulan en órganos vitales. Pero ¿qué efecto tienen en la salud humana? Es una incógnita que la ciencia aún tiene que resolver.
Los plásticos de los residuos electrónicos resultan difíciles de reciclar porque están compuestos por mezclas complejas, a menudo contaminadas con otros materiales y deterioradas tras su uso, y contienen aditivos tóxicos.
La mayor parte de las más de 400 millones de toneladas de plástico que producimos anualmente acaba en el medio ambiente, llegando a los seres vivos, incluido el hombre. El 24 de noviembre da comienzo una cumbre global en Busán (Corea del Sur) para reducir su impacto.
El 25 de noviembre comenzará en Busán (Corea del Sur) la reunión del Comité intergubernamental de negociación sobre la contaminación por plásticos. Es de vital importancia que el Tratado del Plástico se apruebe.
El turismo no es el mayor responsable de los residuos marinos detectados en las costas, sino la población local. Áreas residenciales tienden a contaminar más que zonas predominantemente turísticas.
El micelio de los hongos es un micomaterial versátil, ligero, resistente y sostenible que puede emplearse para fabricar embalajes diseñados para atraer a los consumidores y satisfacer sus necesidades.
El 28% de los microplásticos que se liberan a los océanos procede de las ruedas de los coches, que ya son la principal fuente de estas partículas en países como China o Dinamarca. Su toxicidad está empezando a demostrarse en experimentos con diversas especies.
Las propiedades del plástico lo convierten en un material idóneo para múltiples usos, desde la electrónica, la automoción y la agricultura a la medicina. Pero probablemente –basta con echar un vistazo…
¿Qué pasaría si pudiéramos comprar alimentos en envases que tuvieran propiedades antimicrobianas y antioxidantes para su conservación, fabricados con materias primas sostenibles y compostables?
Una normativa europea obliga a que los tapones de botellas de plástico y briks estén unidos a los envases para acabar con el problema ambiental que suponen, pero en última instancia su efectividad depende de los consumidores.
Un reciente estudio ha analizado el tipo y la cantidad de partículas plásticas presentes en cinco de las principales marcas de agua embotellada en España. Sus autores comparan los resultados con los obtenidos para el agua del grifo.
El actual borrador de tratado en el que trabaja el Comité Intergubernamental de Negociación sobre la Contaminación por Plásticos prevé su eliminación para 2040, pero deja algunos cabos sueltos. Este mes se celebran nuevas reuniones.
A partir de las proteínas producidas por una anémona marina, un equipo de investigadores ha fabricado una enzima artificial capaz de eliminar las micropartículas de PET o reciclarlas.
La crisis de los pélets de Galicia es la punta del iceberg de la contaminación por plástico en playas y océanos. Hasta un 60% del peso del plástico pueden ser aditivos químicos. Su liberación afecta a las especies marinas y llega a nuestra mesa.
Una vez que se desencadena un incendio, puede haber solo de 3 a 5 minutos, o incluso menos, antes de que se alcance el ‘flashover’. Los materiales que nos rodean hacen que nuestro entorno sea altamente inflamable. Pero esto puede cambiar.
Ciertos productos químicos son añadidos por los fabricantes y se rastrean fácilmente, pero otros llegan a los envases alimentarios de manera inintencionada. Son los llamados NIAS y pueden afectar a la salud del consumidor.
El reciclaje de plásticos es una buena solución para reducir el impacto medioambiental, pero hay que extremar las precauciones cuando estos materiales se utilizan como envases de alimentos.
Distintos estudios han detectado microplásticos tanto en el agua embotellada como en la del grifo. Aún no está regulado el nivel máximo permitido de estos contaminantes en el agua de consumo.



















