Articles on desarrollo cognitivo
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Pasar más tiempo cada día jugando y socializando no es perder tiempo de aprendizaje, es aprender mejor, siempre que los adultos entiendan su papel fundamental en estos espacios.
La manipulación de objetos reales y variados es lo que necesita un bebé para desarrollar sus funciones ejecutivas. Goldschmied y su propuesta es especialmente relevante ante el recurso de la pantalla.
Los juegos son la mejor vía de aprendizaje: proponemos varias actividades que ayudan a desarrollar el control de impulsos y la concentración en los más pequeños.
La verdadera mente extendida es la que usa la tecnología para potenciar -y no sustituir- sus capacidades humanas únicas.
No dejemos en manos de la IA una de las actividades que más desarrolla nuestro cerebro. Leer un libro fortalece la competencia lectora, la capacidad crítica y expresiva, y nos enseña a aprender.
Los humanos aprendemos jugando con otros humanos. ¿Qué pasa si dejamos de hacerlo?
La educación socioemocional promueve el equilibrio mental ayuda a conocerse a uno mismo y tener relaciones más satisfactorias, incrementa el rendimiento escolar, la motivación y el clima de aula.
El psicólogo suizo nos legó una teoría del desarrollo del pensamiento infantil dividida en cuatro fases y desterró la idea del estudiante como receptor pasivo de conocimientos.
La posición social y el contexto familiar influyen en el desarrollo cognitivo. Tanto es así que se ha demostrado que hogares con menor renta o en situación de desempleo tienen hijos con menor capacidad de resolución de problemas de lógica.
Mostrar interés por mirar a las caras de las personas y atender a sus voces es la base para el desarrollo del lenguaje.
Si dejamos que los niños y adolescentes dispongan de dispositivos digitales antes de que hayan adquirido la madurez suficiente para regular sus impulsos, estaremos provocando que su atención se disperse.
Los niños que nacieron durante la pandemia o que eran muy pequeños cuando estuvimso confinados pueden sufrir retraso en el desarrollo del lenguaje y un desorden en la construcción del apego.
¿Se están volviendo nuestras mentes perezosas por exceso de estimulación? Entrenarnos en la gratificación a largo plazo nos puede ayudar a la salud cognitiva.
Las peleas infantiles entre hermanos tienen su utilidad, y puede ser bueno dejar que se desarrollen sin intervenir. Los adultos pueden ofrecer el ejemplo de una actitud dialogante y asertiva.
Encontrar el equilibrio entre extremos es tarea de toda una vida, pero en el caso del desarrollo infantil y adolescente, es importante tener claro el punto medio y buscarlo.
No sólo la inteligencia emocional ayuda a llevar mejor las dificultades, sino otros factores sociales como la empatía, el sentimiento de pertenencia y contar con una red de apoyo.
En momentos de decepción o sufrimiento, los niños que aprenden a consolarse sin críticas destructivas se adaptan mejor a los desafíos y consiguen más resiliencia psicológica.
Desde antes de cumplir el primer año de edad es posible trabajar una serie de estímulos que los bebés vivirán como juegos pero que colaboran considerablemente en el desarrollo intelectual posterior.
Cuando hacemos ejercicio, los músculos liberan unas sustancias que informan al resto de los órganos de que la demanda energética está aumentando. Una de las consecuencias es que evitamos que el cerebro encoja como consecuencia natural de la edad.
Estudiar siempre fue tarea exigente, pero en nuestra época se ha convertido en una proeza casi imposible para los adolescentes rodeados de estímulos. Proponemos algunos trucos eficaces.


















