Articles on adquisición del lenguaje
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¿Y si el habla empezó con unas cosquillas? El ritmo de la risa en grandes simios desvela cómo el juego y la anatomía moldearon la voz de nuestros ancestros millones de años antes de que existiera el lenguaje.
Conversar con agentes de IA es habitual entre los más pequeños. ¿Pueden afectar estas interacciones al desarrollo de sus habilidades de comunicación?
Los niños y niñas llegan a las aulas con diferencias clave en su capacidad de expresión. Fomentar el acceso al lenguaje complejo es la mejor manera de rebajar las desigualdades socioeconómicas.
Cuando los niños hablan “raro”, los adultos suelen preocuparse o tienden a corregir. Pero es mejor esforzarse por entender y responder a ello, incluso adaptando nuestra manera de hablar.
Una herramienta diseñada por especialistas ayuda a los maestros a detectar posibles problemas en edades tempranas.
Para un desarrollo adecuado del lenguaje es más importante el tamaño del grupo que la ratio.
La adquisición del lenguaje depende de funciones ejecutivas. Si no se desarrollan bien en la primera infancia, pueden ser el origen de dificultades lingüísticas posteriores.
Al contrario de lo que se pudiera pensar, las lenguas (incluida la primera lengua) necesitan usarse para mantenerse disponibles en nuestro cerebro. Si no, se pueden olvidar.
Hablar una segunda lengua supone hasta cierto punto crear una nueva identidad, ya que percibimos la realidad y somos percibidos de maneras distintas según el idioma que estamos hablando.
Entre los 13 y los 18 meses los niños comienzan a emitir sus primeras palabras. Algunos niños muestran un desarrollo algo más tardío. Es importante saber cuándo es necesario acudir a un especialista.
Mostrar interés por mirar a las caras de las personas y atender a sus voces es la base para el desarrollo del lenguaje.
Los gestos son tan fundamentales en nuestra comunicación que su progresiva adquisición (o no) durante la infancia puede servir para detectar problemas de desarrollo.
La pandemia nos parece algo pasado. Pero sus efectos en el desarrollo de los niños y niñas se mantienen hoy y los debemos atender.
La decisión del idioma o idiomas en los que educar a un hijo debe ser de la familia. Los trastornos de desarrollo del lenguaje no hacen imposible ser bilingüe.
Nuestra competencia lingüística se construye sobre todo en los primeros años de vida. Durante esa etapa, el uso de pantallas puede tener repercusiones buenas y malas que se están estudiando.
Adquirimos lenguas en un proceso mimético e intuitivo que apenas conlleva esfuerzo; las aprendemos mediante la asimilación consiciente de las normas gramaticales y de uso.
Hablar a los hijos en un idioma que no es el nuestro, aunque lo dominemos, puede tener un impacto en nuestra capacidad de transmitir emociones. Aunque también tiene muchas ventajas.
Hay un perfil de aprendiz de español olvidado por la investigación que es el que aprende esta lengua en un contexto de migración. Una nueva base de datos nos ofrece información valiosa para atenderlo.
Investigamos el uso intercalado de inglés y español en hablantes de Gibraltar para averiguar cómo funciona el cerebro bilingüe.
A pesar de lo que le diga su pediatra o su logopeda, los estudios científicos demuestran que cuanto antes aprendan los bebés un segundo o tercer idioma, mucho mejor.



















