Articles on personas mayores
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La senectud no entraña por sí misma un sentimiento de opresión. Es más bien el significado que la sociedad atribuye a las últimas etapas de la vida lo que la hace opresiva, según la escritora francesa. El tratamiento hacia los mayores revela el fracaso de nuestra civilización.
El envejecimiento de la población traerá consecuencias para todos los sectores de la sociedad y para las relaciones familiares. Durante los próximos años, tendrán que definirse nuevas fórmulas de convivencia y relaciones intergeneracionales, patrones de consumo o formas de ocio que tendrán como beneficiarias principales a las personas mayores.
Si tenemos en cuenta que la esperanza de vida ha retrasado la edad de jubilación, conviene enfrentarse a los años a partir de los 50 como años productivos en los que poner en práctica cambios y sueños.
Gran parte de las enfermedades asociadas con una edad avanzada tienen relación con cambios en el sistema inmune y el desarrollo de una inflamación crónica. Entenderlos puede ayudar a cumplir años con salud.
Los hombres y las mujeres mayores que, según una investigación, registran una menor frecuencia de las actividades sexuales también son más propensos a experimentar un deterioro en la valoración de su salud física y mental.
Conectar colectivos que pueden sufrir una mayor desprotección a través de experiencias intergeneracionales posibilita la creación de sociedades igualitarias y abiertas para todas las edades. Está surgiendo la imperiosa necesidad de crear espacios compartidos en los que diferentes generaciones se relacionen entre sí.
El 26 de julio se celebra el Día Internacional de los Abuelos, una fecha que nos recuerda la gran brecha digital que existe entre ellos y las generaciones posteriores. Solo el 27,9 % de las personas mayores de 74 años ha utilizado Internet en los tres últimos meses en España.
Aunque sin alcanzar la dimensión de la covid-19, otras infecciones respiratorias agudas causadas por virus han estado con nosotros produciendo gran número de muertes. Y lo seguirán haciendo tras la pandemia.
Los autores desarrollan una aplicación basada en la terapia de reminiscencia, que usa estímulos como imágenes o sonidos para favorecer el recuerdo y mejorar el bienestar de las personas mayores.
El demógrafo del CSIC coordina una línea de trabajo sobre la covid-19 y las residencias de personas mayores que tiene como objetivo reducir la mortalidad en estos centros.
El autor propone el desarrollo de una plataforma para gestionar de manera personalizada el consumo, servicios y cuidados de los mayores. Permitiría que estos puedan vivir en sus casas por más tiempo.
Los mayores tienen un protagonismo creciente en la economía y una decisiva función social en el ámbito colectivo y familiar. Son acreedores de servicios básicos dignos y juegan un papel cada vez más relevante en los procesos electorales.
Las personas mayores son más vulnerables a la COVID-19. La inmunosenescencia natural asociada a la edad es inevitable, como el ‘inflamm-aging’. Pero el sedentarismo y la falta de actividad física sí se pueden subsanar.
Ante una disponibilidad limitada de vacunas, es clave repensar la estrategia de vacunación para personas que ya han pasado el coronavirus, pues en ellas el sistema inmune ya actúa con mucha fuerza.
Si una persona está incapacitada para decidir si quiere vacunarse contra la covid-19, ¿quién debe decidir por ella? La decisión deberá atender al mayor beneficio para la vida o salud del paciente.
La realidad virtual puede funcionar como herramienta de soporte en el tratamiento de trastornos neurocognitivos, al permitir la observación y discusión de actividades, eventos y experiencias pasadas.
Los autores analizan los resultados de la encuesta del CIS, recientemente difundida, sobre el estado de las residencias durante la primera oleada de la pandemia.
La pandemia ha agravado muchos de los problemas de los mayores, como la soledad y la dependencia. Las nuevas tecnologías y la innovación social ofrecen una oportunidad para mejorar su calidad de vida.
La sociedad ha ejercido una presión particular en las personas mayores, las más vulnerables, para evitar que se contagien de coronavirus, desafiando su bienestar físico y emocional.
En los peores momentos de la pandemia, hizo falta tomar decisiones drásticas y dolorosas. Que la edad del paciente sea un factor determinante en estas decisiones es peligroso y discriminatorio.



















