Articles on discursos de odio
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Entender el papel del lenguaje en cómo entendemos los hechos es el primer paso para desarrollar el pensamiento crítico y detectar las tergiversaciones o los mensajes sesgados.
Las redes sociales se han convertido en un altavoz para discursos de odio. Un reciente estudio desvela cómo nos afecta el tipo de lenguaje de los mensajes contra inmigrantes.
Memes, ironía y bromas pueden hacer que mensajes discriminatorios parezcan inofensivos entre adolescentes. Los algoritmos, el grupo y la repetición los normalizan.
El tirador de Teotihucán y otros jóvenes implicados en recientes ataques en espacios educativos de México tienen en común su adscripción a la machosfera de internet y la admiración por ideologías de ultraderecha.
Tras la catástrofe, la desinformación inundó las redes sociales: alrededor del 50 % surgió y circuló por X, Facebook, Instagram, TikTok, WhatsApp y Telegram.
¿Cómo entran y se propagan los discursos de odio en las escuelas? ¿Cómo se pueden combatir?
Los discursos del miedo son el germen de los discursos de odio. Reconocerlos puede ayudarnos a resisitr sus efectos en nuestra sociedad.
Lo ocurrido recientemente en Torre Pacheco refleja cómo la mala gestión de la diversidad, los prejuicios y la polarización pueden desencadenar violencia social si no se abordan con responsabilidad colectiva.
Una violencia racista sin precedentes sacude el Reino Unido tras la muerte a puñaladas de tres chicas el 29 de julio. Los falsos rumores están incendiando Internet y las calles: ¿cómo acabar con ellos?
La polémica en que se ha visto envuelta la boxeadora argelina Imane Khelif pone de manifiesto los prejuicios de las grandes organizaciones deportivas y de la sociedad en general.
Colectivos vulnerables como las minorías étnicas o religiosas, migrantes o individuos con una identidad sexual no normativa son víctimas a diario de noticias falsas y discursos de odio sin que nadie se manifieste en las calles pidiendo que cese el acoso.
Un motor de análisis léxico revela que Pedro Sánchez ha usado en su discurso la misma polaridad negativa que dice sufrir. Y no solo es cosa suya. La Comisión Europea alerta sobre esa radicalización del lenguaje.
El ataque a Salman Rushdie en el estado de Nueva York es solo un ejemplo más de cómo se está radicalizando la ciudadanía estadounidense. ¿A qué puede deberse este fenómeno?
Un estudio que ha empleado técnicas computacionales para analizar 850 000 tuits de toda Europa entre 2015 y 2020 destaca la mayor presencia de odio en países como Italia y Grecia, algo que contrasta con los reducidos niveles de odio presentes en España, un país con unas condiciones socioculturales y económicas semejantes.
Las expresiones verbales del odio tienen un potente reflejo en la cognición. El discurso del odio es un acto de habla que activa los sistemas emocionales del cerebro, busca acciones en el otro e instiga a que los demás actúen.
¿Cómo impacta el discurso del odio en la red en la vida de los jóvenes? Cada vez lo asumen más y ven Internet como una “ciudad sin ley” ingobernable que hay que atravesar para poder disfrutar de las ventajas que les ofrece el entorno virtual.
El incremento de la agresividad en la red social está haciendo que muchos usuarios la abandonen. Su marcha revela la falta de mecanismos que apoyen un debate sensato en el entorno digital.
El odio, como el terror, es un instrumento al servicio de intereses políticos, y hace fortuna en tiempos, como este, de fracturas sociales y en el que la capacidad de los populismos para influir en el electorado es muy notoria.

















