Articles on altas capacidades
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La inteligencia ayuda a predecir algunos resultados académicos y laborales, pero no determina una vida. Su efecto depende también del contexto y las oportunidades.
Si las altas capacidades no se detectan, estos estudiantes no solo pierden su potencial sino que pueden sufrir desmotivación y aislamiento.
Distinguir entre curiosidad, buen rendimiento y necesidades educativas reales exige más que listas virales o etiquetas rápidas.
Atender las altas capacidades no consiste únicamente en dar más trabajo, sino en ofrecer oportunidades de aprendizaje más profundas, flexibles y significativas. Este artículo plantea soluciones basadas en la ciencia.
El análisis de la actividad cerebral abre nuevas vías para comprender mejor las altas capacidades y apoyar su estudio en contextos educativos reales.
Un estado mental de máxima concentración puede ser positivo y placentero o estresante y agotador. Todo depende de cómo es nuestra mente y cómo controlamos la atención.
¿Y si estamos dejando fuera a niños y niñas con mucho potencial solo por fijarnos en el cociente intelectual? Las altas capacidades merecen una mirada más amplia y justa en educación.
Muchas de las creencias y adaptaciones que se ofrece a los niños con altas capacidades son erróneas. Y muy a menudo sus resultados académicos se resienten.
Los programas de aceleración o enriquecimiento ofrecen a los niños con altas capacidades la posibilidad de profundizar en determinadas áreas y participar en actividades que desafían su intelecto y creatividad.
Hay menos niñas que niños con trastornos o dificultades de aprendizaje o desarrollo que inciden en su rendimiento académico. ¿Están infradiagnosticadas? ¿Por qué?
El número de niños con altas capacidades identificados duplica al de niñas, quienes, además de tender a ocultar su inteligencia para agradar, suelen ser extremadamente perfeccionistas.
No es lo mismo una emoción que un sentimiento, ni es lo mismo ser altamente sensible que tener altas capacidades, aunque hay puntos en común.
Tener altas capacidades conlleva ciertas vulnerabilidades psicológicas, que se agravan en el caso de niñas y mujeres cuando sienten la necesidad de disimularlas: es el llamado “camuflaje”.
¿Hay más alumnos con altas capacidades de los que se detectan? Un plan pionero en Asturias parece indicar que es así. Analizamos cómo se identifican estos alumnos y cómo se les puede ayudar.
Las altas capacidades necesitan una atención especial en el aula: poder indentificarlas no siempre es fácil.
Identificar las capacidades es necesario, pero no para etiquetar a los estudiantes sino para entender que todos son diferentes y poder enseñarles de manera más personalizada.
En el origen del acoso escolar se encuentra el rechazo a lo diferente. El 50% de los alumnos con altas capacidades son víctimas de violencia, porque no se entiende ni se respeta su diferencia.
Adelantar curso puede ser una buena medida para algunos alumnos con altas capacidades. Hay que saber cómo y cuándo hacerlo, además de cuántas veces.
¿Se detecta realmente el talento en la escuela? Los criterios que se usan para determinar si una persona tiene altas capacidades son inadecuados y hablar de superdotación tampoco es correcto. Para poder organizar la intervención educativa es necesario saber en qué consiste tener talento.
En España hay más de 35 000 estudiantes con altas capacidades. La nueva normalidad debe venir acompañada de una nueva forma de responder a las necesidades psicoeducativas de todo el alumnado en su diversidad, incluidos estos escolares. La escuela debe prestar más atención al desarrollo del talento.



















