Articles on OpenAI
Displaying all articles
El anuncio de OpenAI sobre la resolución de un Problema del Milenio y las advertencias sobre el riesgo existencial de la IA abren una reflexión sobre el miedo que despierta esta tecnología entre expertos.
Los agentes de IA no se comportan de manera autónoma porque tengan deseos o intenciones, sino porque fueron diseñados para ello. Basta con que tengan un objetivo indicado por un humano y suficiente capacidad para encontrar estrategias que les acerquen a cumplirlo.
Tras la fiebre de la productividad individual, la IA entra en una fase más exigente: demostrar que no solo acelera el trabajo, sino que sirve para mejorar los resultados en las empresas. Lograr soluciones concretas para cada caso protagoniza el nuevo enfoque de negocio de OpenAI o Anthropic.
Expertos en inteligencia artificial encuentran que el modo R1 de DeepSeek activa una función de razonamiento similar al del cerebro humano.
China bate a las grandes tecnológicas norteamericanas con el desarrollo de DeepSeek, una IA de código abierto que funciona igual que ChatGPT.
Las expectativas generadas por los nuevos productos y la hipérbole publicitaria están haciendo que se pierda el rigor científico mientras se ignora lo lejos que están todavía estas tecnologías.
El lanzamiento de ChatGPT y de Sora han aupado la valoración de OpenAI en el último año y ya es el tercer unicornio mejor valorado del mundo. El primero es ByteDance (TikTok) seguido de SpaceX.
The New York Times ha demandado a OpenAI pues considera que ChatGPT vulnera sus derechos de autor. El resultado de esta reclamación podría marcar un antes y un después en el mundo de las tecnológicas.
OpenAI es una una empresa con intereses lucrativos en el seno de una fundación. Por un lado, sus estatutos buscan beneficiar a toda la humanidad; por otro, sus dueños e inversores quieren beneficios.
En ocasiones hay diferentes visiones estratégicas o falta de confianza entre el consejo de administración de una empresa y su director general. Cuando este es, además, el fundador, el resultado puede ser traumático.
Sam Altman regresa al frente de OpenAI con más poder que antes. Se ha deshecho del consejo de administración que lo despidió de manera fulminante hace apenas 5 días.










