Articles on desertificación
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La mayor parte de los turistas visita España en verano, cuando las reservas hídricas merman, y se siente especialmente atraída por las zonas áridas, aquellas donde menos llueve y más agua se evapora.
La sobreexplotación de recursos, los cambios en los usos del suelo, la desertificación y el cambio climático amenazan la viabilidad de los ecosistemas acuáticos y, por tanto, la economía y el bienestar.
El reciente ‘Atlas de la desertificación de España’ presenta mapas actualizados y nueva información sobre un grave problema socioambiental muy relacionado con la agricultura intensiva.
Como imagen de la desertificación se suelen presentar casos, como las zonas áridas, las sequías y paisajes como el Campo de Tabernas, en Almería, que nada tiene que ver con el problema.
Los autores de un reciente trabajo publicado en la revista ‘Nature’ proponen reducir la superficie agraria para mitigar el cambio climático, proteger la biodiversidad y luchar contra la desertificación.
Un reciente informe concluye que entre 1990 y 2020 el 70 % de las tierras emergidas experimentaron condiciones de mayor aridez que en las décadas anteriores.
El creciente consumo hídrico de la sociedad, exacerbado por el cambio climático, está agotando lagos y mares en todo el mundo.
La gestión forestal con el fin de modificar los patrones de lluvias podría contribuir a evitar la desertificación en el Mediterráneo occidental. Sin embargo, existen aún incertidumbres sobre su implantación y su impacto en el ciclo del agua.
La obsesión por producir más y más en el corto plazo mantiene al sistema agroalimentario en una dinámica que conduce al dominio de las grandes corporaciones y a una agricultura tecnificada y despegada del territorio y del estado de los recursos.
Hasta ahora, los mapas que plasman la degradación de la tierra en todo el mundo o en una región han simplificado demasiado un fenómeno complejo al que contribuyen muchos y muy diversos factores.
Regenerar un suelo que ha sufrido desertificación es lento y costoso. Los esfuerzos deben dirigirse a la prevención, de la que todos somos responsables.
En el Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, el autor explica por qué hay esperanza: estos fenómenos se pueden frenar y revertir y las áreas de bosque están aumentando globalmente.
Las ventajas evolutivas no se dan juntas: las plantas que crecen más rápido son más sensibles al estrés y viceversa. La ingeniería genética permite crear ejemplares que combinan ambas características.
¿Un futuro de calor y conflictos o el mejor momento de la humanidad? Nuestra respuesta actual al cambio climático definirá el siglo XXI.
El mayor crecimiento demográfico de los próximos años se producirá en los países con tierras menos productivas y fértiles, lo que conducirá a un aumento de la desertificación y de la pobreza.
El clima no es un sistema lineal, por lo que los efectos de las subidas de las temperaturas son mayores de lo esperado.
Ni Tabernas es un desierto ni la desertificación se produce por la expansión de este tipo de ecosistemas caracterizados por condiciones ambientales extremas.
El uso inadecuado de los medios áridos, ecosistemas especialmente frágiles, produce una degradación ambiental que se conoce con el nombre de desertificación.














