Articles on competitividad
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Las capacidades dinámicas ofrecen una forma de reflexión sobre cómo adaptarse a los cambios e innovar para seguir siendo competitivos en entornos cambiantes.
A través de la servitización, las empresas desarrollan competencias para ofrecer soluciones integrales, con el fin de reforzar la relación con clientes, diversificar ingresos y mejorar rentabilidad.
De la meta a la condena: analizamos cómo el ejercicio físico pasó de ser un placer lúdico a una exigencia competitiva que prioriza el rendimiento sobre el disfrute.
Si en 2013 Madrid ocupaba el puesto 44º en el ‘ranking’ de competitividad de las regiones de la eurozona, en 2021 ocupaba ya el puesto 14º.
La respuesta a las altas capacidades deportivas no depende solo del menor, sino del entorno que construimos alrededor. Para ello es fundamental el papel de los familiares y profesionales.
Como los europeos son cautos ahorradores hay unos 10 000 millones de euros que apenas dan rentabilidad. Bruselas quiere que, mediante la Unión de Ahorros e Inversiones, ese dinero sea motor del tejido productivo europeo.
EE.UU. elimina la exención arancelaria sobre los envíos desde el extranjero valorados en menos de 800 dólares. Esto obligará a los minoristas que habían entrado al mercado estadounidense mediante la venta online a recalcular sus precios y sus márgenes.
Las empresas enfocadas en la innovación y no en la reducción de costes tienen más capacidad para absorber costes adicionales. Como las subidas de aranceles.
Una imagen positiva de la gastronomía de un destino puede mejorar su reputación y atraer a un mayor número de turistas en busca de experiencias auténticas.
La imposición de aranceles perjudica de forma inmediata a los exportadores pues la demanda cae rápidamente y encontrar mercados alternativos es una tarea de largo plazo.
Los desafíos geopolíticos, económicos y medioambientales obligan a Europa a ser más proactiva, reforzando su mercado único y promoviendo relaciones estratégicas en el ámbito internacional, con el foco puesto en América Latina.
Las guerras comerciales del siglo XXI reflejan un equilibrio complejo entre la protección de los intereses nacionales y la preservación de la estabilidad global.
El crecimiento del comercio electrónico ha cambiado la forma de comprar de los consumidores y cómo las empresas distribuyen sus productos, moldeando profundamente las operaciones de la logística.
La productividad y la prosperidad tienden a aumentar si las industrias nacionales se orientan hacia la producción y el comercio de bienes finales.
Las redes sociales permiten a las empresas exportadoras reducir costes y conectar con clientes internacionales, creando relaciones de confianza en un mercado global cada vez más digitalizado.
La innovación es clave para que, ante la fuerte competencia mundial, la UE pueda desarrollar una estrategia industrial competitiva y sostenible.
La adaptación al medio y la lucha por la superviviencia explican nuestra competitividad pero, como ya demostró Darwin, los humanos necesitamos la cooperación para sobrevivir y avanzar.
Competir en determinados ámbitos es compatible con el respeto y la colaboración. Más allá del deporte o los juegos, la competitividad puede resultar excesiva y volverse contraproducente.
La capacidad de innovación es clave en el intercambio comercial. Un país innovador puede diversificar sus productos y crear economías de escala, lo que redundará en fortaleza económica.
Investigadores de la UPV/EHU han estudiado el funcionamiento y gobernanza de las empresas zombies, su relevancia económica, el riesgo moral para sus stakeholders y su efecto sobre la competitividad y la desigualdad social.



















