Actividades de la economía azul, como los cruceros, la energía eólica marina, la desalación, la minería submarina y la acuicultura, ponen en riesgo áreas marinas de alto valor ecológico.
Estas instalaciones suponen una valiosa alternativa para abandonar los combustibles fósiles, pero plantean algunos retos. ¿Cuál es el impacto ambiental de las instalaciones? ¿Dónde deben construirse? ¿Cómo afectan a las comunidades locales?
Cap de Creus, Girona, visto desde el mar en el que está previsto el despliegue del parque eólico marino Tramuntana.
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Estas infraestructuras pueden causar colisiones de aves, mamíferos y tortugas marinas; problemas de contaminación acústica y por metales pesados y destrucción de biodiversidad.