- Profesor en la Universidad del País Vasco. Investigador del grupo Nutrición y Obesidad del Centro de Investigación Biomédica en Red de la Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (CiberObn) y del Instituto de Investigación Sanitaria Bioaraba, Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea
En los últimos años, los alimentos fermentados han ganado una gran popularidad, en especial el kéfir. Pero ¿sabemos realmente qué es y que lo distingue del yogur tradicional?
Los excesos alimentarios, las comidas cargadas de proteínas, azúcares y grasas, así como el consumo elevado de bebidas alcohólicas propios de la Navidad pueden causar problemas digestivos, inflamación y alteraciones del estado de ánimo.
La dieta occidentalizada desequilibra la microbiota intestinal y puede favorecer la inflamación de nuestro intestino, la diabetes y los problemas cardiovasculares, entre otros problemas de salud.
Las algas marinas son ricas en fibra y en compuestos bioactivos con carácter prebiótico, como los polifenoles, que pueden modular la microbiota intestinal. Especialmente si se ingieren con alimentos probióticos.
Polyvalente, l’huile de palme est intéressante d’un point de vue technologique. Mais sur le plan nutritionnel, il existe des alternatives plus saines, comme l’huile d’olive.
Este aceite es interesante desde el punto de vista tecnológico por su versatilidad, pero nutricionalmente no tiene punto de comparación con otras alternativas más sanas como el aceite de oliva.
Se recomienda consumir de tres a cuatro raciones de pescado a la semana, intentando variar entre pescados blancos y azules, lo que asegurará los efectos cardioprotectores de sus ácidos grasos y favorecerá la ingesta de otros nutrientes.
Existen diferencias entre la microbiota de personas jóvenes y de mayor edad que, entre otras cosas, pueden provocar aumento de la inflamación. Consumir perejil, romero, legumbres y verduras ricas en fibra puede evitarlo.
Edulcorar tampoco es sano. Tanto los diabéticos como las personas que inician una dieta para perder peso suelen prescindir del azúcar de mesa (sacarosa) y reemplazarla por fructosa. Pero puede acarrear consecuencias negativas para la salud.
De soja, avena, arroz, avellana, almendra… ¿Qué bebida vegetal aporta más nutrientes y cual es más sana? ¿En qué debemos fijarnos al leer la etiqueta?
Analizar el estado de la microbiota permite saber qué niños tienen más posibilidades de padecer obesidad y diseñar dietas personalizadas para tratarla y prevenirla.
Para practicar deportes como el crossfit o la halterofilia, basados en la musculación, la ingesta de proteínas es básica. Los estudios sugieren que su origen no influye en los resultados.
A la hora de llenar el carrito de la compra, ¿somos capaces de elegir los alimentos más beneficiosos desde el punto de vista nutricional? ¿Qué no nos puede faltar y qué es mejor que se quede en los estantes del supermercado?
Tan importante como qué alimentos consumimos es el modo de cocinarlos. No es lo mismo freír, que cocer o que cocinar al vapor. Y tampoco hay que menospreciar los cambios que se producen al congelar y descongelar comida.
Últimamente, diferentes estudios han demostrado el potencial antivírico de los polifenoles del aceite de oliva. Concretamente, varias investigaciones apuntan a la utilidad del hidroxitirosol para prevenir y tratar la covid-19.
Los estudios realizados sobre la restricción calórica dicen que dicha intervención produce una adaptación metabólica, lo que favorece un envejecimiento “más saludable”. Pero, ¿cómo debemos hacerla?
Que consumir abundantes frutas y verduras, frutos secos y aceite de oliva tenga tantos beneficios sobre la salud humana se lo debemos fundamentalmente a los polifenoles.
Que nos receten probióticos en caso de diarrea, para combatir el estreñimiento o para contrarrestar el daño que produce un tratamiento con antibióticos sobre la flora intestinal es muy común. Pero sirven para mucho más, entre otras cosas para ponerle freno a la obesidad.
Es frecuente que los afectados por covid-19 (y los vacunados) presenten problemas gastrointestinales. Los expertos lo atribuyen a una comunicación cruzada entre la microbiota intestinal y la pulmonar.
La polémica que ha suscitado la campaña dirigida a reducir el consumo de carne en España deja claro que este es un tema impopular. Sin embargo, las implicaciones del consumo de carne sobre la salud y el planeta son innegables.
Para tener un buen sistema inmune es necesario cubrir las necesidades energéticas pero también consumir nutrientes concretos. Por ello, es importante conocer los alimentos que los aportan.
Comer sano mantendrá nuestro cuerpo en mejor estado para combatir cualquier infección. Además, las dietas ricas en compuestos antiinflamatorios podrían jugar un papel extra contra la pandemia.
Tanto la desnutrición (calórica y/o proteica) como la obesidad (que provoca un estado inflamatorio crónico) se consideran factores de riesgo para la COVID-19.
Durante el embarazo el cuerpo de la madre sufre una serie de cambios fisiológicos destinados al desarrollo del feto. Y eso hace necesario aumentar la ingesta de ciertos nutrientes. ¿Cómo exactamente?























