Articles on prevención de incendios
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Durante mucho tiempo, el objetivo fue saber encender y apagar el fuego. Ahora es necesario aprender a convivir con incendios incontrolados.
Los incendios no son algo nuevo, pero su manejo durante las últimas décadas, el abandono rural y el crecimiento del bosque han creado las condiciones idóneas para que ahora sean tan graves.
Las actuaciones de selvicultura para prevenir incendios son tan necesarias como caras.
Juan Cruz Cigudosa, Secretario de Estado de Ciencia, Tecnología y Universidades, coordina la comisión del trío de eclipses en España.
¿Es posible legislar para revertir la despoblación? La nueva estrategia del Gobierno español propone pasar del subsidio a ofrecer las mismas oportunidades y servicios a todas las personas.
En países como Grecia y Australia ya han establecido reglamentos de protección obligatorios para construcciones en áreas de conexión urbano-forestal, además de las estrategias para gestionar la vegetación.
España ya destina una cuantía elevada del presupuesto público a sofocar las llamas, pero los actuales incendios, cada vez más numerosos, intensos y en zonas pobladas, exigen priorizar otras medidas.
Quienes dirigen las actuaciones en una emergencia deben tomar decisiones en tiempo real mientras la realidad cambia continuamente y la información llega de forma fragmentaria.
El desastre en Los Gallardos evidencia que las respuestas basadas únicamente en la extinción no son suficientes: es necesario apostar por la prevención y la preparación con formación de la ciudadanía, para reducir el riesgo de catástrofes.
La creciente complejidad de los incendios obliga a prestar mayor atención a la vulnerabilidad del territorio, la planificación de las evacuaciones y la comunicación del riesgo a la población.
La teledetección mediante satélites, aplicada con una ética de la tierra, permite que la enseñanza y protección del suelo no sea algo abstracto, sino un aprendizaje científico para preservar la vida.
Aunque en menor cantidad que los incendios, el fuego técnico contiene compuestos que pueden causar irritación respiratoria, mareos o fatiga, y favorecer problemas pulmonares o cardiovasculares.
Según datos de la Organización Meteorológica Mundial, las concentraciones de dióxido de carbono alcanzaron un nuevo máximo en el 2024, aunque los datos revelan también buenas noticias.
Los incendios siguen evolucionando: muchos se clasifican como de sexta generación, prácticamente imposibles de extinguir, y ya no afectan sólo a terrenos forestales, como han demostrado los de este verano.
El autor plantea siete aspectos principales, relacionados, entre otros asuntos, con la cultura del riesgo, la prevención y los sistemas de alerta, que debería incluir un proyecto nacional para abordar los incendios.
La meteorología y el abandono del medio rural han influido en la gravedad de los incendios de este año, pero no nos olvidemos de otro factor: la falta de una verdadera cultura del riesgo.
En entornos mediterráneos o atlánticos, el fuego puede parecer una fenómeno inexorable, pero parte de sus catastróficas consecuencias pueden evitarse con una gestión adecuada de la biomasa forestal.
Mientras que la temporada de incendios de este 2024 ha sido benévola en España, al otro lado del Atlántico el humo ha cubierto una extensa superficie en América del sur en agosto y principios de septiembre.
Los incendios de estos días muestran cómo el fuego corre nuevamente desbocado en varias partes del mundo. ¿Ha logrado alguien domar el fuego para que no sea tan destructivo?
El verano de 2022 fue catastrófico en lo que respecta al fuego. ¿Hemos aprendido algo? ¿Se han intensificado las medidas de prevención para evitar que se repita la situación este año?


















