Articles on muerte perinatal
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No tener palabras para nombrar una pérdida también es una forma de negarla. Muchas madres y padres viven su dolor en silencio. Darle nombre puede ser el primer paso para acompañarlo.
Perder a un bebé antes de verlo nacer provoca nuevas pérdidas asociadas, porque el contexto y el entorno se ven afectados como en la onda expansiva de un ciclón. Entender el proceso es esencial para ayudar a las familiar que lo sufren.
La muerte del feto después de 28 semanas de embarazo o durante el parto es un evento dramático para los padres. Por eso, los profesionales que los atienden –especialmente las matronas– deben contar con la preparación y el apoyo adecuados.
La muerte del bebé en las últimas semanas del embarazo o al nacer es un trauma que se puede aliviar mediante la donación de la leche que sigue produciendo la madre.
La muerte perinatal puede tener consecuencias físicas y psicológicas en la vida de la familia que sufre la pérdida, especialmente en la madre. Por ello, es importante sensibilizar a los profesionales sanitarios y a la sociedad en general, de cara a facilitar el duelo.




