Articles on Banco Central Europeo
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Ahora que el BCE se prepara para subir tipos vale la pena recordar que la política monetaria no puede bajar los precios de la energía, pero sí debe identificar cuándo empiezan a desbordarse hacia una inflación generalizada.
El BCE, que vela por la estabilidad de los precios en Europa, acaba de subir los tipos. Esta medida no elimina el riesgo de inflación por el encarecimiento de la energía, pero sí puede limitar sus efectos.
La ciberseguridad y la inclusión digital son dos de los grandes retos a los que se enfrenta el proyecto de euro digital, que podría ponerse en marcha antes de que acabe esta década.
Cuando los altos niveles de deuda en familias, empresas o administraciones debilitan sus expectativas y estos deciden dejar de endeudarse, se frena la ‘máquina’ de hacer dinero. Entonces, la crisis económica está servida.
La subida de los precios del petróleo por la guera en Irán pone a Europa, muy dependiente de las exportaciones energéticas, en riesgo de recesión. Pero este escenario puede servir para impulsar el desarrollo de las energías renovables.
En la opa hostil del BBVA sobre el Banco Sabadell, la resolución de la operación recae sobre los accionistas del Sabadell: ellos tendrán que decidir si les interesa la oferta.
El BCE avanza en su proyecto de creación del euro digital aunque todavía habrá que ver si logra el consenso necesario para su puesta en funcionamiento.
La tormenta bancaria desatada por la quiebra de SVB (originada por la rápida subida de tipos y una laxa regulación bancaria) ha hecho que se vuelva a hablar de la conveniencia de fomentar la unión bancaria en la zona euro.
Hace un año el autor mostraba su preocupación por la subida en los precios (que en septiembre de 2021 fue del 5,5%). La tormenta que se avistaba en el horizonte va tomando forma de estanflación: inflación sin crecimiento.
La economía europea vive un periodo de gran incertidumbre, las medidas del BCE dependen de factores externos (la guerra, las cadenas de valor…) y la credibilidad de la institución y del euro están en juego.
Se esperaba que 2022 fuera el año de la completa recuperación económica, pero la importante subida de precios del último año ha obligado al BCE a subir los tipos de interés. Y en Estados Unidos, más de lo mismo. Y ya se habla de recesión.
El BCE tardó, pero finalmente se subió al carro de las políticas restrictivas para contener la inflación. En la reunión del 21 de julio anunció una subida de 0,5 puntos de los tipos de interés, 0,25 más de lo que se preveía.
La gradual bajada de tipos de las últimas décadas ha variado el comportamiento de ahorro de los hogares. Cerrada la era de tipos negativos en la eurozona, se prevé que vuelva a haber cambios al respecto.
El BCE sube los tipos por primera vez en 11 años para frenar un nivel de inflación nunca antes visto por el euro.
La única manera de controlar la inflación es alcanzar un pacto de rentas voluntario por el que todos los agentes económicos estén dispuestos a perder algo: los trabajadores algo de salarios y las empresas algo de beneficios. A cambio, los precios se moderan.
El crecimiento de la inflación ha hecho que EE. UU. haya subido los tipos de interés por primera vez en 22 años y que Europa se prepare para hacerlo. Pero las causas de la subida de precios son distintas y también lo pueden ser las consecuencias del aumento en los tipos.
Tras el parón de 2020 la venta de viviendas se ha ido recuperando, aupada por los bajos tipos de interés. Habrá que ver si la amenaza de la inflación hace variar esta tendencia.
El tiempo, y las crisis, han flexibilizado los objetivos de inflación del BCE. En 1998 debía ser menor al 2%, en 2003 por debajo pero en torno a esa cifra y desde julio de 2021 es del 2%, simétrico (ni arriba ni abajo) y a medio plazo (admite desviaciones temporales).
Aunque se espera que la vacunación mejore las perspectivas, nadie pierde de vista que la evolución de la pandemia está marcando el tono de la economía en 2021.
La forma más rápida de liberar recursos públicos es mediante la reestructuración o cancelación de la deuda pública. Imponer la forma habitual de pago en tiempos de crisis no hace más que profundizarla.



















