Articles on asteroides
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No nació solo. Las pistas de las estrellas próximas al Sol en el momento de su nacimiento las encontramos en meteoritos condríticos.
Los meteoritos, rocas llegadas desde lejanos rincones del sistema solar, nos traen un valioso mensaje que bien merece nuestra protección. Es necesario que lleguen a manos expertas, y protegerlos.
Hace diez años, un asteroide impactó contra la atmósfera en Cheliábinsk (Rusia) y dejó 1 500 heridos. Aquel alarmante suceso impulsó definitivamente los proyectos y misiones para protegernos frente a la amenaza de los llamados cuerpos cercanos a la Tierra (NEO).
2023 CX1, que se desintegró en el Canal de la Mancha, fue descubierto unas horas antes de la colisión. Este tipo de detecciones, cada vez más habituales, nos permitirán protegernos de encuentros con rocas más grandes y peligrosas.
Existen sospechas de que nuestro sistema solar podría albergar otro planeta grande mucho más lejos que Plutón. Una investigación de los autores propone una ubicación en el cielo donde podría encontrarse este planeta desconocido. Su hipótesis surgió al analizar la anómala trayectoria de un asteroide procedente de otras estrellas.
Podemos dormir más tranquilos ante el posible impacto de un asteroide en la Tierra. Dimorphos ha desviado su trayectoria tras el impacto de DART. El primer experimento de defensa planetaria ha sido un éxito.
La misión DART, el primer ensayo a escala planetaria, acertó en su objetivo. La nave, del tamaño de un coche pequeño, impactó contra el asteroide Dimorphos hace apenas unas horas. Habrá que esperar a conocer si lo ha desviado de su trayectoria en la dirección y con la intensidad prevista por la NASA.
Si todo va bien, el 27 de septiembre la nave espacial DART, del tamaño de un coche, impactará contra el asteroide Dimorphos para modificar su trayectoria. Un equipo del Centro de Astrobiología del CSIC que participa en la misión explica su singularidad.
Se han identificado las bases del ADN y el ARN, las moléculas de la vida, en meteoritos carbonáceos. ¿Vino la vida del espacio? ¿Sus componentes llegaron en meteoritos o se formaron en la Tierra?
Las muestras recogidas en el asteroide Ryugu nos dan pistas de los compuestos orgánicos que se formaron y acumularon en los objetos del Sistema Solar y de su evolución.
En la película “No mires arriba” el impacto de un cometa que se aproxima a la Tierra conllevaría la destrucción de la mayor parte de la vida. Pero la película nos aporta un pernicioso ingrediente de extinción más: nuestra propia estupidez y estulticia como sociedad.
Un día cualquiera de hace unos 3.600 años los habitantes de una antigua ciudad que hoy llamamos Tall el-Hammam se dirigían a hacer sus tareas cotidianas sin tener ni idea de que un meteorito helado volaba hacia ellos a una velocidad de unos 61.000 kilómetros por hora.
El asteroide causó el fin repentino de los dinosaurios, pero un estudio muy reciente demuestra que su declive había comenzado 10 millones de años antes.
Aunque consigamos prevenir un apocalipsis fruto del calentamiento global, nuestro planeta seguirá en riesgo, porque algún día el Sol se expandirá. ¿Deberíamos, por tanto, intentar mover la Tierra a una órbita más amplia para evitar las mortíferas consecuencia de la muerte del Sol?













