No solo importa lo que comemos sino cómo lo preparamos. Las carnes y pescados cocinados a la barbacoa o a la parrilla acumulan más xenobióticos, unas moléculas capaces de dañar nuestras células.
- Profesor Titular de la Universidad de Oviedo. Investigadora del grupo dieta microbiota humana y salud del ISPA, Universidad de Oviedo
Las primeras comidas sólidas que tomamos cuando somos bebés condicionan en gran medida nuestra salud adulta. A más grasas y azúcares, más inflamación, asma y problemas metabólicos.
Por mucho que el etiquetado o la publicidad de un producto pueda hacernos dudar, los superalimentos no existen. Ningún alimento ha demostrado tener todos los nutrientes necesarios y en las cantidades adecuadas.
Lo que comes los mil primeros días de tu vida te marca para el resto de tu existencia. Intervenir para modificar los hábitos alimentarios del recién nacido le garantiza salud en la edad adulta.



