Al menos el 30% de las personas adictas al juego son mujeres. Hablar de ello suele ser un tabú, en parte porque al caer en la ludopatía se les señala como viciosas, “malas madres” e irresponsables.
- Profesora e Investigadora en el Departamento de Psicología, Universidad de Deusto
¿Por qué la mirada social hacia la mujer con problemas de juego sigue siendo de persona “viciosa” y no de “enfermedad”? Y si la percepción social de la mujer con trastorno de juego es distinta, ¿por qué no se incluye el género en su evaluación y tratamiento?
El juego patológico se da con más frecuencia entre hombres que entre mujeres, pero estas presentan mayores dificultades para el reconocimiento del problema y tienen un mayor estigma social, por lo que las cifras no llegan a ser fiables.


