Las potentes conexiones entre el olfato y las estructuras cerebrales que participan en la memoria hacen del olfato un sentido privilegiado para acceder a nuestros recuerdos. Perderlo podría ser un síntoma precoz de Alzheimer y otras enfermedades neurodegenerativas.
- Catedrático de Psicobiología, Centro de Investigación en Salud, Universidad de Almería
¿Por qué hay cosas que se nos quedan grabadas sin esfuerzo y otras que se nos olvidan por más que las repasemos? Más allá del interés y la motivación, muchos factores pueden ayudar a estudiar mejor.
En dietas con restricción calórica, el número de neuronas cerebrales relacionadas con la memoria crece, nos orientamos mejor y captamos más detalles del entorno.
El humor no es ni mucho menos para tomárselo a broma. Además de beneficiarnos psicológicamente, la risa influye positivamente sobre nuestros sistemas cardiovascular, respiratorio, endocrino, muscular, nervioso e inmunológico.
La tecnología ha permitido que nuestra memoria de trabajo se relaje. No necesitamos recordar los números de teléfono de familiares y amigos. Y el ordenador a bordo del coche decide el trayecto más corto por nosotros. ¿Va en detrimento de nuestro cerebro?
¿Quién no ha puesto la casa patas arriba buscando unas llaves, un libro o cualquier otro objeto que parece que se ha tragado la tierra? Los seres humanos disponemos de un don innato para el olvido. Paradójicamente, a veces no logramos borrar de la memoria experiencias ingratas.
El baile no solo es un ejercicio aeróbico con efectos fisiológicos importantes. Investigaciones recientes revelan que es más beneficioso que subirse a la bici estática a la hora de inducir plasticidad cerebral.
Contact José for
- General
- Media request
- Speaking request
- Consulting / Advising
- Research collaboration
- Research supervision
- Location: Almería
- Article Feed
- Joined






