Articles on Nicolás Maduro
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El desafío político venezolano es, en última instancia, demostrar que es posible desmantelar un sistema de exclusión para recuperar la senda de una democracia plena y vinculante.
La salida forzada de Nicolás Maduro y los cambios impulsados desde EE.UU. han alterado de forma sustantiva el equilibrio político en Venezuela. Pero estos cambios no equivalen a una transición democrática.
Las condiciones en Cuba son tan sombrías que la administración Trump cree que La Habana podría caer por sí sola, sin ninguna intervención estadounidense.
Aunque la intervención de EE. UU. en Venezuela ha roto el orden internacional, muchos venezolanos la perciben como un movimiento de apertura. Así, vemos cómo el significado político de los hechos varía cuando se observan desde una sociedad sometida a un colapso prolongado.
Las reservas de petróleo venezolanas son de un producto pesado, difícil y caro de refinar. Eso hace pensar que a EE.UU. le interesa, sobre todo, cortarle el acceso a sus grandes rivales por la hegemonía mundial: Rusia, China e Irán.
La captura de Maduro por Estados Unidos es un salto cualitativo que plantea una pregunta inquietante: ¿qué credibilidad puede tener un “orden internacional basado en reglas” cuando quien lo proclama demuestra que puede violarlo sin consecuencias?
El “marketing” en tiempo real reencuadra acontecimientos políticos como oportunidades publicitarias. ¿Qué papel juegan el humor y la reacción de los internautas?
Trump anunció que dirigirá Venezuela tras la captura de Maduro. El caso pone a prueba la soberanía popular y el modelo de democracia representativa que dice defenderse.
El ataque militar a Venezuela no es un hecho extraordinario sino que forma parte de la forma en la que, históricamente, Estados Unidos ha ejercido su política exterior respecto a Latinoamérica.
La captura de Maduro por parte del gobierno estadounidense no solo redefine la política venezolana. También reconfigura la geopolítica regional, con tensiones directas entre Washington y Bogotá, y deja en el aire la suerte de Cuba y Nicaragua.
A principios de septiembre de 2025, EE. UU. comenzó su ofensiva contra el presidente venezolano. Maduro intentó pactar su salida pero había la posibilidad de que violara las condiciones establecidas, como hizo con los Acuerdos de Barbados de 2023. De ahí su captura en la madrugada del 3 de enero de 2026.
Vuelve la doctrina Monroe: el ataque a Venezuela en la madrugada del 3 de enero de 2026 avanza un modo diplomático basado en la defensa de los intereses nacionales estadounidenses en el continente.
En la actual coyuntura internacional, los ataques de EE. UU. a embarcaciones venezolanas parecen responder a una estrategia de poder: golpea en su ‘patio trasero’ para mejorar su posición en el escenario global.
EE. UU. destruyó una lancha venezolana por supuesto narcotráfico. El ataque ha desatado un gran dilema legal internacional sobre el debido proceso y los derechos humanos.
El resultado electoral en Bolivia abre una nueva etapa política, con nuevos líderes y partidos. Sin presencia en segunda ronda ni en el Senado, Morales y el MAS conservan peso social y pueden opositar en las calles.
La asistencia a la toma de posesión de Nicolás Maduro este viernes supone un dilema para el Gobierno colombiano. En un plato de la balanza está la coherencia democrática y en otro la seguridad nacional.
Aunque resulte aparentemente inevitable la permanencia de Nicolás Maduro en el poder, la juramentación presidencial del próximo 10 de enero reactivará los conflictos sociales, económicos y políticos en Venezuela.
Con Elon Musk y Marco Rubio en el equipo de gobierno de Trump, todo apunta a que, en este segundo mandato, el republicano hará presión sobre el gobierno de Maduro para la apertura democrática de Venezuela.
El uso de tecnología y datos abiertos en las elecciones presidenciales venezolanas de 2024 permitió auditorías ciudadanas y múltiples verificaciones independientes. La tecnología, en este caso, puede fortalecer la democracia frente a la desinformación.
El conflicto por el reconocimiento de los resultados electorales del 28 de julio se disputa en dos tableros separados, aunque interconectados: el tablero internacional y el doméstico.



















