Articles on Marruecos
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Argelia reacciona al viraje español respecto al Sáhara Occidental con medidas de índole económica. Pese a las consecuencias que puedan tener para su crecimiento, Argelia no duda en utilizar el factor económico para desarrollar su estrategia geopolítica.
Con el reconocimiento de la propuesta marroquí de soberanía sobre el Sáhara Occidental, el Gobierno español incumple lo dispuesto por el Derecho Internacional, desoye el derecho de libre determinación de los pueblos y falta a una normativa general y a su responsabilidad como potencia administradora de la antigua colonia.
Argelia y Marruecos: la espada y la pared entre las que se encuentra la diplomacia española. Que el Gobierno español haya aceptado el plan de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental ha provocado una crisis con Argelia, que obtuvo su independencia de Francia tras su propio proceso de autodeterminación.
Los fosfatos, imprescindibles para la alimentación mundial, han sido claves en el Sáhara Occidental desde la Marcha Verde hasta las actuales relaciones entre España y Marruecos.
La publicación de la carta del presidente español Pedro Sánchez cierra la aguda crisis diplomática de casi un año de duración entre Madrid y Rabat pero abre un nuevo frente con Argelia de imprevisibles consecuencias.
La decisión tomada por el Gobierno de Pedro Sanchez sobre el Sáhara Occidental ha desatado críticas y para muchos carece de sentido. Francia y EE.UU. podrían estar detrás.
La energía es un factor clave de la geopolítica mundial y Europa juega en desventaja por su excesiva dependencia del exterior. Debe acelerar su plan de transición energética no solo por sostenibilidad sino también por estrategia.
El Gobierno de España asegura que la devolución de menores que entraron irregularmente tras la crisis con Marruecos del pasado mes de mayo se rige por parámetros legales. La autora de este artículo, experta en Derecho Internacional, ofrece una lectura diametralmente opuesta.
La externalización de la frontera cuestiona la garantía de los derechos humanos y la protección de los migrantes, además de la seguridad de la UE.
Marruecos busca un cambio en la posición de España (y de la UE) respecto al conflicto del Sáhara Occidental. Pero España no puede olvidar que tiene una responsabilidad legal (y moral) con los saharauis.
El uso de la migración para generar tensión entre Marruecos y España es algo puntual. Los jóvenes y niños africanos buscan una salida frente a las desfavorables condiciones de sus países de origen.
En vez de priorizar una política integral y solidaria respecto a la migración, la UE prefiere seguir confiando las fronteras exteriores a países como Marruecos, dispuestos a provocar una crisis humanitaria y migratoria para satisfacer sus intereses políticos.
El plan de Marruecos consiste en crear condiciones para obtener réditos que generen una situación de conflictividad que no traspase las líneas del derecho internacional, pero que condicione las decisiones internacionales a su favor, por ejemplo en el conflicto del Sáhara.
El grave conflicto desatado trasciende las relaciones entre Marruecos y España dado que afecta también a la Unión Europea y a la propia posición e intereses geoestratégicos del país magrebí.
El anuncio del presidente saliente de Estados Unidos supone un duro golpe a la parte saharaui pero, sobre todo, al Derecho Internacional y a la tradición iusinternacionalista estadounidense.
Nos encontramos ante un conflicto político, en el que una de las partes (Marruecos) está dispuesta a obstaculizar cualquier solución que no sea de su conveniencia, incluso contraviniendo los tratados internacionales.
El conflicto del Sahara Occidental, nacido de la descolonización por parte de España en 1975, se encuentra encallado en procesos de negociación infructuosos por el inmovilismo y la falta de voluntad política de una de las partes, Marruecos. Pero las cosas podrían estar cambiando.
La gran sala del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) declaró hace dos semanas que, al realizar la devolución de dos inmigrantes subsaharianos que saltaron la valla de Melilla en 2014, España no violó la prohibición de realizar expulsiones colectivas de la Convención Europea de Derechos Humanos. La autora explica en este artículo por qué el alto tribunal adoptó dicha decisión.
La Conferencia para el Pacto Mundial sobre Migración recién celebrada en Marruecos ha servido para crear un marco global y construir espacios de diálogo en un tiempo difícil en el que, solo en el Mediterráneo, se han dejado la vida más de 10.000 personas en los últimos tres años.


















