Articles on guerra comercial
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Las guerras comerciales del siglo XXI reflejan un equilibrio complejo entre la protección de los intereses nacionales y la preservación de la estabilidad global.
La llegada de DeepSeek causa un terremoto en el valor de mercado de Nvidia, el fabricante de chips para la IA, que perdió de golpe 600 000 millones de dólares de valor de mercado.
Con la llegada de DeepSeek se produce una escalada en el enfrentamiento comercial y tecnológico entre China y Estados Unidos, que van a buscar reforzar sus posiciones en el mercado global de la IA.
Con la vuelta de Trump al poder se potencia la tesis de que los Estados no defienden ideas o moralidad sino intereses comerciales.
Los mercados extracomunitarios están siendo determinantes para afianzar el crecimiento de las exportaciones españolas de productos agroalimentarios. En el caso de Portugal, crece su dependencia del mercado intracomunitario.
Los conflictos en el comercio internacional pueden acabar afectando a sectores que no tienen nada que ver con la disputa original. La subida de aranceles de la UE a los coches eléctricos chinos pone en riesgo al porcino y al brandy europeos.
Se celebra en Pekín el XX Congreso del Partido Comunista Chino y se formaliza el tercer mandato de Xi Jinping como presidente de la República Popular China. La autora repasa las relaciones económicas y estratégicas con Estados Unidos, en las que Taiwán y los semiconductores son los principales puntos de fricción.
La explotación de la etnia uigur ha originado un nuevo capítulo en la guerra comercial entre Estados Unidos y China con efectos inciertos sobre las cadenas globales de producción.
Tras décadas de tiras y aflojas, el país asiático ha demostrado su hegemonía comercial respecto a EEUU. Cuando las empresas chinas consiguieron producir bienes de tecnología punta, el país dejó de ser un aliado para entrar en un nuevo ciclo de competencia y rivalidad para EEUU que Trump potenció y que aún no ha terminado.
Nos encontramos ante un mundo multipolar donde las disputas en ciencia, tecnología, inteligencia artificial, robótica, salud, energía y medio ambiente serán claves para definir las nuevas hojas de ruta.
Pandemia, fondos europeos y teletrabajo son las tres palabras que han marcado el ‘tempo’ en la economía española de 2020.
Muchos piensan que la guerra comercial entre ambas potencias enmascara una pugna más profunda: la de la hegemonía mundial.
Los votantes estadounidenses se preguntan si Trump merece tener una segunda oportunidad para arreglar la economía y, en caso contrario, evalúan si la alternativa planteada por Joe Biden es mejor.
Según algunos analistas, las guerras comerciales, la inestabilidad política, las oscilaciones en los precios, una mayor desigualdad, el empeoramiento del estado del bienestar, el cambio climático y la irrupción de nuevas tecnologías, todo sucediendo al mismo tiempo a nivel mundial, abocan al inicio de un nuevo periodo económico: la era del desorden.
La presencia china en el desarrollo de las redes 5G a través de Huawei, el éxito mundial de la red social TikTok y la entrada de China en nuevos mercados preocupa a EE.UU., que ve tambalear su hegemonía económica.
La evolución en el precio de la onza de oro en los últimos veinte años muestra una clara tendencia alcista, hasta llegar a máximos históricos en julio.
Las fracturas económicas y tecnológicas fruto de la desglobalización están fraguando un nuevo orden mundial asentado sobre el deterioro de las clases medias y la concentración de poder, dinero y datos en pocas manos.
La ralentización del crecimiento económico puede ayudar a reducir la presión que empresas y consumidores ejercen sobre los recursos y el medio ambiente del planeta.
La coyuntura de los últimos meses ha tensado las relaciones entre Estados Unidos y México, a pesar que las cifras de mexicanos detenidos en la frontera son las más bajas de los últimos 40 años.
El arancel estadounidense abaratará los bienes que llegan a nuestras fronteras. Un efecto positivo para nuestro bienestar, porque aumenta nuestra capacidad de compra de productos extranjeros. Además, como aquí no se ha fijado ningún arancel, nos libramos del efecto negativo.



















