Articles on gripe
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A diferencia de lo que ocurre en los medios de comunicación, los mensajes gubernamentales sobre el aumento de la incidencia de la gripe A intentan informar a la ciudadanía sin alarmismo.
Este año, la temporada de gripe ha comenzado semanas antes de lo previsto. Además, circula una variedad de virus que, aunque no se prevé que sea más virulenta, sí puede producir un mayor número de casos.
En los cerdos, la gripe provoca una enfermedad respiratoria similar a la humana, lo que los convierte en modelo valioso para el estudio de la infección y sus complicaciones.
Infecciones respiratorias como la gripe o la covid-19 pueden “despertar” a células cancerígenas dormidas, aumentando el riesgo de recaída.
Las vacunas no solo previenen enfermedades graves en mayores, sino que también contribuyen a mantener su independencia y bienestar. Estas son algunas de las más importantes.
Desde el descubrimiento del primer virus de la gripe en 1931, la efectividad de la vacunación contra esta infección global ha progresado sostenidamente. Un nuevo estudio cuantifica hasta qué punto reduce la gravedad de la dolencia y salva vidas.
Esta medida de protección es recomendable en ciertos casos –personas vulnerables o con síntomas, ciertos trabajadores…–, y añadida a otras que nos permitirán hacer frente a la ola de infecciones propia del otoño y el invierno.
Usar antibióticos sin prescripción médica frente a gripe o resfriados no solo es inútil, al tratarse de infecciones virales. Además, su uso inadecuado puede causar problemas de salud global muy graves.
El pasado mes de marzo, el virus H5N1 de la gripe aviar fue detectado por primera vez en vacas estadounidenses. Ahora, también en EE UU, hay sospechas de que también ha podido transmitirse directamente de humano a humano. El riesgo de pandemia es preocupante.
Según una reciente investigación, el riesgo se multiplicaría por cuatro en los casos de gripe más graves y se duplicaría, como mínimo, en los más leves durante los catorce días posteriores a la infección.
Hasta que llegó el coronavirus, el principal sospechoso de provocar una pandemia era algún virus de la gripe. Hoy, la variedad que se está extendiendo rápidamente entre aves y mamíferos vuelve a activar las alarmas.
Dado el elevado número de infecciones y hospitalizaciones producidos por los virus de las gripe entre menores de cinco años, cuesta entender que la tasa de vacunación sea todavía tan baja en ese grupo de población.
Nuevo desarrollo en materiales para acabar con los virus y bacterias, responsables de gripes y resfriados, que se propagan por los conductos de la calefacción y el aire acondicionado.
La obligatoriedad de las mascarillas en los centros sanitarios españoles reabre el debate sobre su eficacia. Sin embargo, su capacidad para reducir las posibilidades de contraer una infección respiratoria está fuera de toda duda.
Aunque están causadas por el mismo grupo de virus (los influenzavirus), son enfermedades con muy distinto diagnóstico y prevalencia.
Estamos justo en el momento del incremento de la curva de infecciones de gripe, que este año ha coincidido con la Navidad y el aumento de los contactos sociales. El Ministerio de Sanidad acaba de establecer como obligatorio el uso de mascarillas en hospitales y centros de salud.
La gripe debilita parcialmente nuestro sistema inmune, causando daños en el tracto respiratorio que algunas bacterias aprovechan para hacer también de las suyas.
Superar infecciones adiestra al sistema inmune para enfrentarse no solo a otras enfermedades infecciosas, sino también al cáncer. Un experimento lo ha puesto a prueba con ratones a los que se inoculó el virus de la gripe.
Durante los meses fríos del invierno, es habitual encadenar infecciones, generalmente respiratorias, una tras otra y es inevitable hacernos la pregunta de si tendremos un sistema inmunitario potente o si, por el contrario, tanta infección es consecuencia de su mal funcionamiento.
Los datos disponibles indican que este año no hay mayor número de infecciones respiratorias, ni más graves, ni tampoco provocan mayor mortalidad. Lo que sí ha cambiado es la actitud de la población, que busca atención sanitaria con más frecuencia que antes de la pandemia.



















