Las desigualdades en función del sexo o la situación socioeconómica y educativa afectan a la eficacia de las políticas de salud para tratar y prevenir el cáncer. Diversas acciones conjuntas han sido puestas en marcha para reducir esas inequidades.
Hace unos años se instauró la vacunación del virus del papiloma humano en niñas menores de 12 años, lo que ha reducido drásticamente la incidencia de cáncer cervical. Ahora se quiere extender de manera rutinaria a los niños.